Incursionar en la docencia para mí ha sido una verdadera aventura, ya que en este caminar siempre me he estado cuestionando mi quehacer, en los primeros años yo buscaba ser el maestro ideal, buscando pasos, es más, me compré libro que decían como ser un profesor eficiente, al leerlo me di cuenta que distaba de mi realidad, pero quería aplicarlo de una manera sistemática, mecánica, sin darme cuenta que me causaba mayor ansiedad y tensión y no me permitía ver a la docencia como una aventura y un reto intelectual. Y siempre estaba con el debo hacer y tengo que hacer, afortunadamente en este caminar me he encontrado docentes que han compartido conmigo los miedos y temores buscando un proceso de reconversión para estar al servicio del aprendizaje de los alumnos para que puedan acceder a nuevos conocimientos.
Con los docentes hemos platicado de la comunicación como una prioridad en la interacción maestro-alumno, como llevarlo a la práctica para ir fomentando una actitud de autocritica, ya que los silencios nos dicen mucho, las palabras tienen significados a los que debemos estar atento. Nos hemos cuestionado sobre la disciplina, sinceramente en mis inicios era demasiada estricta, quería tenerlos como soldaditos, y no sabía que esta posibilita el aprendizaje, siempre y cuando se sepa cómo y cuándo aplicarla.
Finalmente comparto con todos mis compañeros, que tenemos una gran tarea, si en la clase nos divertimos es porque hemos dedicado nuestra vida a pensar a ser nosotros mismos y a sentir y a maravillarme por la vida, solo de esta manera transmitiremos lo mismo a nuestros alumnos, sin olvidar que la enseñanza es un acto de amor que posibilita el aprendizaje. La lectura de Esteve, me redujo la ansiedad ya que saber que vamos reconstruyendo nuestra práctica docente, nos posibilita reconocer nuestra identidad y tener la convicción de serlo, me da mucha tranquilidad y me siento feliz que a pesar de haber pasado tantos años reproduciendo un modelo, ahora puede ser diferente para mí y para muchos docentes más.
Con los docentes hemos platicado de la comunicación como una prioridad en la interacción maestro-alumno, como llevarlo a la práctica para ir fomentando una actitud de autocritica, ya que los silencios nos dicen mucho, las palabras tienen significados a los que debemos estar atento. Nos hemos cuestionado sobre la disciplina, sinceramente en mis inicios era demasiada estricta, quería tenerlos como soldaditos, y no sabía que esta posibilita el aprendizaje, siempre y cuando se sepa cómo y cuándo aplicarla.
Finalmente comparto con todos mis compañeros, que tenemos una gran tarea, si en la clase nos divertimos es porque hemos dedicado nuestra vida a pensar a ser nosotros mismos y a sentir y a maravillarme por la vida, solo de esta manera transmitiremos lo mismo a nuestros alumnos, sin olvidar que la enseñanza es un acto de amor que posibilita el aprendizaje. La lectura de Esteve, me redujo la ansiedad ya que saber que vamos reconstruyendo nuestra práctica docente, nos posibilita reconocer nuestra identidad y tener la convicción de serlo, me da mucha tranquilidad y me siento feliz que a pesar de haber pasado tantos años reproduciendo un modelo, ahora puede ser diferente para mí y para muchos docentes más.

Maestra Irene le agradezco darme la oportunidad de leer todas esas emociones plasmadas en el escrito en el que con humildad se reconoce haber cometido errores y aprender de ellos mismos para no claudicar en este camino que escogió de manera voluntaria.
ResponderEliminarDefinitivamente todos hemos reproducido modelos de enseñanza porque no somos ajenos a nuestros recuerdos y aquello que más significó en el proceso de aprendizaje cuando fuimos alumnos y que consideramos que "funcionó" en nosotros debe hacerlo también en cualquier alumno, pero también con el paso del tiempo en esta tarea nos damos cuenta que eso no es cierto, no hay una receta que posibilite el seguir pasos preestablecidos para cumplir la encomienda de la enseñanza, que los espacios son únicos e irrepetibles, que los alumnos también son únicos e irrepetibles, de tal manera que nuestro deber es tratarlos con la individualidad que se merecen, lo único que va a garantizar la funcionalidad de nuestra tarea es reconocer nuestros errores y tratar de enmendarlos, aceptar la crítica de los demás, que nuestro ego no supere la posibilidad de mejorar cada día al escuchar los consejos de los demás.
Reciba mi reconocimiento por el empeño que le pone a su trabajo.
Su amiga y compañera.
Florinda
Maestra Eloísa, le agradezco el haberme invitado a compartir sus experiencias, por las que, la mayoría de los docentes de la EMS hemos pasado, ya que, no fuimos preparados como docentes, somos profesionales, pero no en educación, aunque tenemos experiencia en la industria; y en su momento nos toco afrontar retos de tecnología y procesos de cambio, no contamos, con una formación exprofesa, para el área educativa; es por ello que los docentes que tiene las agallas y el valor para reconocer sus errores; tendremos también la actitud, para prepararnos y llegar a ser un profesional de la educación, y con ello la satisfacción de poder contribuir a que las nuevas generaciones, produzcan el cambio que tanta falta le hace a Chiapas. Solo le quiero mencionar un pasaje de la Biblia que dice: "El camino del cristiano, debe ser de como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto", así también, es nuestro camino cada día debemos ser mejores. En hora buena profra. Eloísa.
ResponderEliminarAtte. Jesús Rafael.
Hola Maestra Irene, veo su dedicación y preocupación por mejorar el quehacer académico, comparto con usted cuando menciona que la docencia la debemos de considerar como una aventura y un reto intelectual. El ser docente es un gran reto que debemos que afrontar con responsabilidad, es una labor que nos brinda grandes satisfacciones, sabiendo que contribuimos a la noble tarea de formar alumnos, eso es lo más gratificante. Por ello es importante reflexionar sobre nuestro quehacer y que podemos mejorar el trabajo con el paso del tiempo y que la experiencia es fundamental para lograr una autenticidad.
ResponderEliminarSaludos.
José Luis H.B