Estudie la licenciatura en Psicologia en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, cuando estudiaba, tuve la oportunidad de trabajar en un centro de rehabilitación, donde tuve una muy buena asesora, gracias a esta persona pude entender el trabajo con las personas con necesidades, tuve muchas satisfacciones pero también muchos tropiezos ya que a veces no sabía abordar los casos, en estos momentos yo pensaba dedicarme a la Psicología clínica, y de hecho trabaje en centros como tal. Recuerdo que en esos tiempos me propusieron varias veces ser docente en diferentes niveles, pero no acepte estaba convencida que no era lo mío.
Hubiera seguido en esta labor, pero tuve que regresarme al estado de Chiapas de donde soy originaria, por problemas familiares. Y esto hizo que todo cambiará ya que regrese a provincia, una población demasiada pequeña donde para la época, no sabían de labor del psicólogo por lo que empecé a promocionarme, pero había demasiada resistencia a asistir, sobre todo, que se ha entendido que asistir a un consultorio psicológico es porque se está loco. Así que empecé a buscar trabajo en la capital (Tuxtla Gutiérrez) y encontré en Educación Especial del Estado como asesor en el área de psicología, y ahí empecé mi andar por las cuestiones educativas , posteriormente trabajo como docente en la Escuela de Psicología UNICACH, para luego por razones de comodidad me quedo en la escuela preparatoria de mi pueblo,(Berriozábal) ya que no tendría que estar viajando y podría dedicarme a prepararme en esta labor, tenia conflictos en cómo abordar una clase, sentía que no tenía la habilidad para ser docente y lo sigo sintiendo yo creo que eso es lo que me ha movido a estar actualizada, buscar la experiencia de otros y pegarme a ellos para que me enseñen, como ser un buen docente, ya que en mis inicios los alumnos decían que se aburrían, que me dirigía a ellos con voz muy baja, y yo decía ¿que falta? si hice mi planeación , estoy poniendo en práctica las actividades, me desconcertaba ,porque veía que otros compañeros no preparaban una clase sin embargo a los alumnos les gustaba las clases, ¿qué pasaba? Y así fui implementando diferentes estrategias, para que el alumno no solo no se aburriera sino que aprendiera, creo que, lo he logrado en parte, ha habido ocasiones que me siento muy satisfecha en algunas clases ya que el objetivo planeado lo he logrado, pero hay otras que no, por lo que he concluido que no podemos aplicar la misma estrategia para todos los grupos. Mi mayor insatisfacción es cuando me quedo con la duda de que si mis alumnos aprendieron, realmente, o nada más simulamos ambos, sobreviviendo al proceso.
La satisfacción que he tenido es cuando el alumno aplica dicho conocimiento a su vida cotidiana, y he tenido la oportunidad de saberlo ya que me cuentan en qué momento les ha servido dicho conocimiento. En mi papel como Orientadora he tenido la oportunidad de colaborar con los directores de mi escuela, con los docentes, padres de familia, y desde luego con los alumnos. He tratado de desempeñar lo mejor posible esta labor que se me ha encomendado, apoyando a cada uno de ellos en el momento debido, ya que son los actores principales en este proceso.
Ser docente ha sido mi mayor aventura, sé que estoy un poco más consciente de mi papel en este proceso, siento que me es insuficiente lo que he logrado y hace que en algunas ocasiones este triste, pero me da alegría encontrar nuevas formas de incidir en este proceso de enseñanza-aprendizaje.
Hubiera seguido en esta labor, pero tuve que regresarme al estado de Chiapas de donde soy originaria, por problemas familiares. Y esto hizo que todo cambiará ya que regrese a provincia, una población demasiada pequeña donde para la época, no sabían de labor del psicólogo por lo que empecé a promocionarme, pero había demasiada resistencia a asistir, sobre todo, que se ha entendido que asistir a un consultorio psicológico es porque se está loco. Así que empecé a buscar trabajo en la capital (Tuxtla Gutiérrez) y encontré en Educación Especial del Estado como asesor en el área de psicología, y ahí empecé mi andar por las cuestiones educativas , posteriormente trabajo como docente en la Escuela de Psicología UNICACH, para luego por razones de comodidad me quedo en la escuela preparatoria de mi pueblo,(Berriozábal) ya que no tendría que estar viajando y podría dedicarme a prepararme en esta labor, tenia conflictos en cómo abordar una clase, sentía que no tenía la habilidad para ser docente y lo sigo sintiendo yo creo que eso es lo que me ha movido a estar actualizada, buscar la experiencia de otros y pegarme a ellos para que me enseñen, como ser un buen docente, ya que en mis inicios los alumnos decían que se aburrían, que me dirigía a ellos con voz muy baja, y yo decía ¿que falta? si hice mi planeación , estoy poniendo en práctica las actividades, me desconcertaba ,porque veía que otros compañeros no preparaban una clase sin embargo a los alumnos les gustaba las clases, ¿qué pasaba? Y así fui implementando diferentes estrategias, para que el alumno no solo no se aburriera sino que aprendiera, creo que, lo he logrado en parte, ha habido ocasiones que me siento muy satisfecha en algunas clases ya que el objetivo planeado lo he logrado, pero hay otras que no, por lo que he concluido que no podemos aplicar la misma estrategia para todos los grupos. Mi mayor insatisfacción es cuando me quedo con la duda de que si mis alumnos aprendieron, realmente, o nada más simulamos ambos, sobreviviendo al proceso.
La satisfacción que he tenido es cuando el alumno aplica dicho conocimiento a su vida cotidiana, y he tenido la oportunidad de saberlo ya que me cuentan en qué momento les ha servido dicho conocimiento. En mi papel como Orientadora he tenido la oportunidad de colaborar con los directores de mi escuela, con los docentes, padres de familia, y desde luego con los alumnos. He tratado de desempeñar lo mejor posible esta labor que se me ha encomendado, apoyando a cada uno de ellos en el momento debido, ya que son los actores principales en este proceso.
Ser docente ha sido mi mayor aventura, sé que estoy un poco más consciente de mi papel en este proceso, siento que me es insuficiente lo que he logrado y hace que en algunas ocasiones este triste, pero me da alegría encontrar nuevas formas de incidir en este proceso de enseñanza-aprendizaje.

Buenas tardes Maestra Irene, esta confrontación- que finalmente todos la hacemos en algún momento de nuestra vida- en donde nos tomamos unos minutos para preguntarnos ¿cómo seré como docente? ¿Cómo me ve mi alumno? ¿porqué estoy aquí? déjeme decirle que estos cuestionamientos a veces se tornan dolorosos cuando no se tienen las satisfacciones de los logros esperados y si se es honesto entonces debería uno de recapitular y buscar otros horizontes en donde nos podamos desarrollar mejor, claro que el trabajo docente cubre las necesidades primordiales en cuanto al aspecto laboral se trata y entonces también es muy tentador quedarse enquistado simulando que se siente uno satisfecho, pero créame que en algún momento esa incompletud se manifiesta y empezamos a buscar culpables, que el sistema tiene la culpa, que el entorno, que los padres de familia, que la infraestructura, que la política educativa, etc. y se vuelven una serie de actores y factores ajenos a mí los responsables de que no pueda realizar a plena satisfacción mi tarea, y de ese tipo de actitud se encuentra lleno el nivel medio superior; es necesario docentes así como usted que está consciente de la responsabilidad y los "contras" que encuentra los empieza a convertir en logros, cuando se empieza a saborear la satisfacción del deber cumplido, esos son nuestros mejores momentos, para mí los psicólogos de profesión tienen la ventaja de que conocen los estadios por los que atraviesa el desarrollo humano desde la psique hasta lo fisiológico y nuestros adolescentes son mejor comprendidos por ustedes que por nosotros, así que una propuesta muy válida en cada centro de trabajo sería que los psicólogos trabajaran con nosotros en un taller enfocado a entender a nuestros jovencitos en todas sus etapas de desarrollo, este proceso de sensibilizar a toda la planta docente permitiría desarrollar estrategias de E-A acordes con la naturaleza de nuestra asignatura y fundamentalmente con la naturaleza de nuestros alumnos.
ResponderEliminarReciba saludos cordiales.
Florinda
Maestra Eloísa, antes que todo quiero comentarle, que a mí me pasó algo muy parecido a lo que a Usted le ocurrió, antes de empezar a trabajar en educación, tuve la oportunidad de laborar en CFE, en la Central Nucleoeléctrica de Laguna Verde en Veracruz, posteriormente, en el área de Protecciones Eléctricas, en la ciudad de Orizaba Veracruz, luego a una constructora, en Xalapa, Veracruz, posteriormente en Nestle, en Coatepec Veracruz; y como en el año 1995, con eso de que las compañías debían producir más, con menos trabajadores (calidad total), los primeros que salimos fuimos, los que teníamos menos tiempo en la empresa, con la liquidación me fue bastante bien, y posteriormente, me invitaron a trabajar en el Edo. de Chiapas, en Bachajón y posteriormente en Chilón, entonces me sucedió lo mismo, mi formación como ingeniero me impedía comprender, como hacer, para que los muchachos construyeran su conocimiento, ya que en esos tiempos, los cursos que ofrecía COBACH, preparaban al docente, con el enfoque de competencias y las estrategias de enseñanza diferían a la formación con la que fui formado, debido a eso, me incorpore a una maestría en educación, la cual, me permitió ver a la educación de forma diferente; y al igual que Usted, ahora nuestro trabajo y las decisiones responden mejor a las necesidades de la educación, creo que no es coincidencia, es vocación y amor a la docencia, la que la tiene a Usted, en donde se encuentra. Siga adelante tiene madera para llegar a ser un buen profesional de la educación, que tanto necesita Chiapas y en especial su tierra de Berriozábal.
ResponderEliminarUn saludo desde San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.
Atte. Jesús Rafael